María Regina Öfele, Ph.D.
Doctora en Psicología Educacional

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Juegos para padres con sus hijos

JUEGOS CON PELOTAS

La pelota es uno de los juguetes que la mayoría de los niños tiene.  Hoy día se ofrecen gran variedad de pelotas tanto en tamaño como en colores, aún en formas (redondas, ovaladas, etc.) y texturas. 

Descartando la posibilidad de comprar diversas pelotas, podemos ir creando nosotros diferentes tipos con elementos que tengamos a nuestro alcance:

  • papeles: nos brinda la posibilidad de hacer de varios tamaños

  • trapos: quien no conoce la famosa pelota de trapo, que se recubre con alguna media vieja para sostenerla

  • globos: que vamos rellenando con algún elemento liviano

  • en una red de malla muy fina o bien una media, podemos introducir distintos elementos sonoros  como campanillas, perlas de madera, algún botón más grande.  

Juegos.


El juego de los pozos

Material: palas, pelotitas

Participan: uno o más niños, uno o más adultos

En algún lugar como puede ser una plaza o un jardín, vamos haciendo, junto con los niños, pequeños pozos con la mano o con una pequeña pala.  Si no es factible hacer pocitos en el jardín, podemos  confeccionar pequeños niditos de pasto, ramitas, hojas secas, etc.  Los pozos los podemos hacer formando alguna forma geométrica, en forma de cuadro o como se nos vaya ocurriendo.

Con las pelotitas que tengamos, una o varias, del material que sean, le vamos mostrando al niño las posibilidades de introducir la pelota en los hoyos para que él también lo realice con nosotros:

  • tiramos todas juntas y observamos luego cuántas cayeron en los hoyos y cuántas quedaron afuera,

  • tiramos de a una, intentando embocar cada pelota en un hoyo,

  • hacemos rodar las pelotitas con el pie buscando embocarlas en los hoyos,

  • parados de espalda hacia los hoyos, tiramos de a una las pelotas y observamos luego donde han caído,

  • parados de espalda hacia los hoyos, tiramos de a una las pelotas, pero entre las piernas.

Lo importante aquí es dar al niño la posibilidad de que él también proponga nuevas maneras de tirar la o las pelota/s. A su vez hay que ir adecuando el grado de dificultad del juego según uno pueda ir observando las posibilidades de cada niño o grupo de niños.


Embocando pelotas II

Material: recipientes como potes de yogur, botellas descartables, etc., pelotitas

Participan: uno o varios niños, uno o más adultos

Este juego es una variación del anterior.  La modificación consiste en que, en lugar de pozos, vamos a utilizar distintos recipientes que tengamos a nuestro alcance: potes de plástico de yogur, queso, botellas de plástico a las que podamos cortarle la parte inferior, etc.; podemos utilizar cacerolas también, cajitas de cartón.  Lo importante es buscar recipientes de boca no muy angosta (como para que la pelota que tengamos pueda entrar con facilidad) y de un material que no pueda dañar a los niños (como podría ser vidrio).

El desarrollo del juego es similar al anterior: los recipientes que hayamos adquirido, los repartimos en distintas partes del jardín, del patio, etc.  En este juego utilizaremos una (o varias si se quiere) pelotita pequeña y liviana.

Con una pelotita no muy grande vamos haciendo distintos tiros hacia los recipientes, intentando embocar la pelotita dentro de los mismos.

La manera de tirar la pelotita tiene que ser suave, teniendo en cuenta que los recipientes seguramente no son muy estables.

Junto con el niño (o el grupo de niños) vamos buscando distintas maneras de ir embocando la pelota en los recipientes:

  • tirando desde más cerca hasta llegar cada vez más lejos

  • tirando desde el piso y tirando subido a un banquito no muy elevado

  • tirando desde sentado, parado y aún acostado , etc.


Escondiendo la pelota

Material: una pelotita pequeña, varios envases de yogur o semejantes

Participan: uno o más niños, uno o más adultos

Aquí necesitamos una pelota muy pequeña (como las de Ping-Pong o más pequeña), o también podemos fabricarnos una con papel y varios potes de yogur vacíos, o envases semejantes (no deben ser transparentes!).  Pueden ser todos iguales o diferentes.

Paramos todos los envases con la abertura hacia abajo separados uno del otro.  La pelotita la vamos escondiendo debajo de algún envase, sin que el niño lo vea, para que luego la pueda encontrar.  Luego invertimos los roles: el niño esconde la peltita y nosotros la buscamos.

Una variante para complicar el juego es jugarlo con dos o más pelotitas.


Equilibrando la pelota

Material: una pelota inflable (del tipo playera)

Participan: un niño con un adulto por cada pelota

Para este juego necesitamos una pelota inflable, como las que se pueden ver en la playa o en las piletas, etc.

Luego de haberle dado la pelota al niño, como para que la comience a conocer, vamos a buscar distintas maneras de poner en equilibrio la pelota entre el adulto y el niño:

  • sostenemos la pelota entre las cuatro manos

  • acostados boca arriba buscamos la forma de sostener la pelota entre los cuatro pies

  • ubicamos la pelota entre las dos cabezas; si para el niño es muy difícil podemos ayudar a mantener el equilibrio del cuerpo sosteniéndonos con los brazos

Una variante de este juego es dejar jugar al niño solo con la pelota buscando que el niño vaya encontrando distintas posturas de  equilibrio de la pelota:

  • acostado sostenerla con los pies y manos en alto, luego sólamente con los pies (sin manos)

  • en cuatro patas, se la ubicamos sobre la espalda y qu trate de mantenerla un tiempo allí

  • parado, con la pelota en la cabeza, sosteniéndola primero con ambas manos, luego con una y luego con ninguna



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